Desde mi ventana

Desde mi ventana

apoyado en el frío alféizar 

estoy dispuesto a echar la vista atrás,

a volver a vivir con los reflejos de un ayer

que cada día están más apagados.
Quiero volver a sentir

como me sudan las manos

mientras me enredo en las sábanas 

que aún guardan tu olor.
Quizá mañana ya no seas un recuerdo.

Pedro Arévalo 

Huracán


Soy capaz de darlo todo por amarte,

de encarnizarme en una dura batalla

contra todo, contra todos.
Solo necesito que estés a mi lado

para cumplir cada uno de mis viejos sueños.
Hoy decides emprender un nuevo viaje

pero está vez lo haces sin mí

aunque sabes que me amas, 

aunque sabes como me amas.
Intentaré olvidar todo lo que hemos vivido,

me niego a volver a perdonar otra vez más,

ni a ti ni a nadie más,

aunque lo pierda todo,

aunque me destroce el alma.
Te quiero como nunca a nadie quise

me atrevería a decir que te quiero demasiado.

Un gélido frío me congela si tus brazos no me abrazan,

solo veo oscuridad si tus ojos no me miran,

siento una sed excesiva si tus labios no rozan los míos,

los oídos no me sirven si no escucho el susurrar de tus palabras.

Te quiero como nunca a nadie quise

me atrevería a decir que te quiero demasiado.

El viento se puede llevar todas las palabras que me dedicabas,

todas las promesas que me hiciste.

El tiempo se encargará de apagar la llama que obstinadamente te propusiste encender en mí.

Pero ni el más devastador de los huracanes podrá arrasar esto que siento.

Que te quiero como nunca a nadie quise,

que me atrevería a decir que te quiero demasiado.

Pedro Arévalo 

Karekare

Otra vez este puto nudo

golpeando en el estómago,

sesgando mi respiración,

atenazando mi garganta.
Mejor no mirar atrás

me repito cientos de veces

pero es vano el intento.
Combate de lágrimas

que luchan por salir

de mis ojos ya cansados.

Quizá ya lloré lo suficiente,

quizá no merezca la pena llorar más.
Otra puta noche más en vela me espera

imaginando ese mañana

consciente que no llegará.
Puedo vernos pasear de la mano

por la orilla de aquella playa que hicimos tan nuestra sin haberla pisado nunca,

solos tú y yo

sin que nadie nos observe,

sin que nadie nos juzgue.
Cierro los ojos

y puedo sentir la negra y fría arena de Karekare cubriendo mis pies,

el rugir de las olas acompasado

con la melodía que mana de un piano abandonado,

tan solitario como yo.
Quizá mañana si despierto

el nudo se haya deshecho,

pueda respirar profundo

y un libre te quiero

raje mi garganta.
Pedro Arévalo 

No me arrepiento


Millones de veces he intentado dejarte

y así echar el candado a mi alma

pero no es nada fácil

conmigo te entregué la llave.
Sé que quizá estoy equivocado

que sigo maltratando a un corazón herido,

pero cuando siento tu cuerpo junto al mío

se me escapa la vanidad

y nada puedo hacer,

prefiero perder la vida

a vivirla sin ti.
Aunque arda en el más voraz de los infiernos

no me siento culpable por venerarte

ningunos de los dos estamos condenados por habernos amado.
No sé cuál será el precio a pagar por estar a tu lado

será bienvenido el castigo por amarte,

no me importa morir con tal de verte feliz.
Cada mañana me despierto con tus labios rozando los míos

alimentando mi alma

no me lamento por sentir,

no me lamento por quererte,

no me lamentaré nunca.
Pedro Arévalo 

Volaré


Voy a volar muy alto, manteniendo el vuelvo firme,

nadie podrá detenerme,

voy a liberarme, a gritar con todas mis ganas,

voy a olvidarte para al fin encontrar la calma.
Ya no tengo ganas de seguir mintiéndome(te),

tengo un corazón cansado que se niega a seguir latiendo si no conoce la verdad.
Siento como la lluvia escapa de mis ojos mientras mi vida se apaga.

Volaré alto, sin miedo

en la búsqueda incasable de tu alma.
Sé que pronto estaré junto a ti,

envuelto en tu aliento

recordando aquel último beso,

mientras mi cuerpo invadía tu cuerpo.
Volaré kamikaze cubriendo de sombras la luz de tu mirada

y recuerda siempre que fuiste tú quien decidió alejarse

porque yo no lo olvido.
Voy a volar sereno con la única compañía de tu ausencia y la distancia que nos separa.
Hoy, que sé que no vas a regresar

en mi soledad encontraré la manera de sobrevivir(te).
Y recuerda siempre que fuiste tú

porque yo no lo olvido.
Pedro Arévalo 

Me enamore

Después de tanto buscar al final encontré

el argumento de mi vida,

el sosiego para mi alma.
Ahora que soy fuerte

puedo enfrentarme al amor

sin miedo a que duela.
Olvido ese desolador amar

entregándome del todo

sin que haya respuesta.
Al final encontré lo que tanto tiempo llevaba buscando.

Yo te amo,

tú me amas,

eres la mitad que me faltaba.
Me enamoré de tu mirada,

me enamoré de tu sensibilidad,

me enamoré de tu calma,

me enamoré de ti.
Pedro Arévalo 

Cómo continuar

Cada vez que me siento frente a un papel en blanco y un lápiz que no quiere escribir

me pregunto cómo continuar.
Qué puta mierda puedo volver a contar.
Comencé escribiendo a un desamor que ya apenas recuerdo,

mi reflejo en el espejo dice que ya no soy el mismo,

hace tiempo que me ando buscando

pero he cambiado y ni siquiera yo me reconozco.
Quiero aferrarme un poco más a mi soledad,

solo yo, sin nadie más haciéndome compañía,

pensar en mis errores, en todo lo que he fallado,

quedarme en paz conmigo mismo.
Quiero ahogarme en el eco de mi voz,

pensar que todo lo vivido ha merecido la pena,

que cada lágrima que derramé fue por un buen motivo,

que pronto volverá la inspiración

que sin ti no tengo nada.
Puede que pasen cien años hasta que te vuelva a encontrar,

pero nunca dudes que lo volveré a intentar.
Si no estás, no sé cuál es el papel que interpreto en esta perra vida,

vuelve y mátate conmigo

no te pido nada más.
Desgárrame el corazón, quiero sentirme vivo,

quiero creer en cada una de las frases que escribo.
Te he buscado en cada uno de mis versos pero siempre te escondes

me siento como un mar sin oleaje,

como una noche sin estrellas.
Si no estás solo escribo palabras sin sentido, frases inconexas

no quiero a nadie más que no seas tú,

vivo ahogado en las tristes notas de ese cantautor que tanto nos gustaba.
Vuelve para abrazarme tan fuerte que duela,

vuelve a mentirme,

hazme sentir único e irremplazable,

vuelve a besarme y mátame con sutileza.
Puede que pasen cien años hasta que te vuelva a encontrar,

pero nunca dudes que lo volveré a intentar.
Si no estás no sé cuál es el papel que interpreto en esta perra vida,

vuelve y mátate conmigo

no te pido nada más.

Pedro Arévalo 

Mi último poema triste

Hoy quiero volver a escribirte otro poema triste

de esos que llevo escribiendo desde el día que te fuiste.

Te marchaste dejando mi corazón hecho mil pedazos

con los que confeccionaste tu mejor traje.
Como es habitual en mí

lo primero que pensé fue que todo era culpa mía

y me desgarré escribiendo 50 poemas y en todos ellos te pedía perdón.
A veces quise matarme,

me sentía una auténtica mierda,

hasta que una noche de alcohol

me paré en seco y pensé

en todas las veces que me pediste mil cosas y yo complaciente accedí,

cuando encontré aquellas cartas con tu letra negaste que fueran tuyas

y yo abnegado callé.
Confiaba demasiado en ti

fui un tonto creyendo

que aquellas letras de complicidad e ilusión seguían siendo para mí.
Éramos la unión perfecta de dos almas,

dos en un mismo cuerpo

y al alejarnos uno de ellos murió

efectivamente fui yo.
Otro poema triste.
Me dijiste lo habitual en estos casos

no eres tú soy yo,

y claro que eres tú,

lava que devasta todo cuanto toca.
Siempre que querías me tenías como deseabas,

a veces pienso que mi necedad no es normal

o quizá es el karma quien se ríe de mí.
No sabes cuanto odio guardo hacia ti,

me gustaría cocinarte lento,

me comería a bocados tu corazón

mientras se desata mi risa.
Pero no temas,

no soy ningún sádico

y me limitaré a escribirte

otro poema triste.
Pedro Arévalo 

 

Pisando pasado

Me he convertido en el único superviviente de tu castigo,

hay quien dice que es más fácil morir de pena que morir de amor.
Por fin he encontrado el remedio

para curar esta amargura que me desangra,

para calmar este dolor que siento.
Necio creí que este amor acabaría con mi vida

pero ya ves,

otro amor se encarga de curar mi herida.
Puedes dejar de molestarme,

deja de marcar mi número,

ahora tengo un nuevo amor

y contigo quiero nada.

No has sido capaz de matarme con tu olvido,

he sobrevivido a tus antojos

y puedo vivir sin ti.
Cierto es que mi corazón ha sufrido

y está tan agotado y herido

que no quiere saber de ti.

Aunque hubieras querido asesinarlo

quiero decirte que soy un hombre libre

que al fin me zafé de tus cadenas.

Puedes dejar de molestarme,

deja de buscarme,

ahora contigo quiero nada.
Pedro Arévalo